En el verano de 1994 me encontraba escuchando la FM Rock & Pop (no recuerdo si por ese entonces, se sintonizaba en el 106.3 mhz). Era una tarde calurosa, un nuevo sonido empezaba a gustarme, y marcaría para siempre una buena parte de mi adolescencia.


La música que sonaba en ese momento era la de Los Caballeros de la Quema. El locutor contaba que eran de Morón y que habían editado su disco debut. Un tema muy particular llamado “Patri” era el hit lanzamiento del disco. Más tarde, ese tema se convertiría en uno de los himnos de la banda.
Felizmente coincidía en el gusto con mis amigos del barrio, que también habían escuchado el tema. Creo que a los pocos días fui a una disquería de Lanús y me compré el disquito.

Hacía un tiempo, “los caballeros” se presentaban en el teatro Arpegios. El lugar distaba mucho de parecerse a un teatro como los que dominan la calle Corrientes. Estaba ubicado en Cochabamba y Defensa, pleno barrio de San Telmo. Por ese entonces, bandas como La Renga, Los Piojos y Memphis la Blusera tocaban allí ante unos pocos pero fieles seguidores.
El lugar estaba ubicado en el subsuelo de un edificio, que aún resiste el paso del tiempo. Una sola lamparita en la puerta, una pequeña boletería y un hombre calvo y con cara de pocos amigos adornaban la entrada de aquel reducto.
Junto con mis amigos, íbamos a ver a “los caballeros” cada vez que se presentaban allí. Vimos el nacimiento de la banda, la edición de su segundo disco titulado “Sangrando” y escuchamos algunas canciones de “Perros, perros y perros”, que más adelante se convertiría en el disco que llevaría a la banda a tocar en lugares más grandes.

 

Arpegios ya no existe, pero el recuerdo de aquellas noches de rock son imborrables en la memoria de los que estuvimos allí. 

Algunas veces Iván Noble cantaba descalzo o se bajaba del escenario para cantar con la “monada”, la gente pogueaba y nunca pintaba el “bardo”. También recuerdo los “Guaymayen” que volaban por el aire hasta alcanzar el escenario…Si pudiera volver el tiempo atrás, me gustaría revivir varios momentos inolvidables, uno de ellos sería regresar a aquel mítico lugar, cuna del rock de los 90.

Como recuerdo material de aquellas veladas “caballerescas”, conservo las entradas y volantes de algunas presentaciones, y acá las comparto con ustedes. Seguramente cada uno tendrá su historia rockera particular, ésta es la mía. Si conociste u oíste hablar de Arpegios, este es el espacio para dejar tu anécdota, pero antes, ¡dale play al video!


Este post está dedicado a los caballeros de Yerbal: Abel Fernandez, Cristian Dorna, Diego Laugas, Marcelo Blanco y Hernan Blanco

Corrección: Laura Beroldo (http://www.laura-exlibris.blogspot.com/)