Los puentes son símbolo de unión. En el mes de julio, la República Popular China inauguró el puente más largo del mundo. Son cuarenta y dos metros y medio de hormigón y acero que cruzan la bahía de Jiaozhou y unen las ciudades de Qingdao y Huangdao. En Argentina existen varios puentes importantes pero ninguno de tamaña envergadura. Sin embargo, cumplen la misma función: unir. Personalmente creo que uno de los más importantes es el famoso puente Zárate-Brazo Largo, que cruza el imponente río Paraná y le regala, a cada viajero que lo recorre, una vista maravillosa del paisaje circundante. 

 
El río Paraná separa la Mesopotamia Argentina del resto del territorio y fue, durante muchos años, una barrera que dificultó la integración con el litoral argentino. En la primera década del siglo XIX, las provincias mesopotámicas (Entre Ríos, Corrientes y Misiones) gozaron de cierta prosperidad. Con la llegada de los colonos inmigrantes y la construcción de obras portuarias, los puertos de Colón, Concepción del Uruguay y Gualeguaychú, se convirtieron en importantes centros de comercio sobre el río Uruguay. La actividad agrícola, de la mano de los colonos, posibilitaba una gran cantidad de productos que se comercializaba con el puerto de Buenos Aires.
A partir del desarrollo de los ferrocarriles, se fundó en Entre Ríos el “Ferrocarril de Entre Ríos”. A comienzos del siglo XX, se realizó un acuerdo con el “Ferrocarril Central de Buenos Aires” que llegaba hasta Zárate y se realizó la comunicación entre ambos, pero…¿Cómo cruzarían el Paraná?
Se construyeron barcos trasbordadores o ferrobarcos e instalaciones para la carga y descarga de los vagones. La cosa era simple, los trenes que llegaban al puerto de “Zárate Bajo” desde Buenos Aires eran trasbordados en un barco bien largo que luego cruzaba el Paraná y en el puerto de “Ibicuy”, en Entre Ríos, eran descargados y ubicados en las vías de la provincia para internarse a través de ella. El recorrido por el río era de 106 km. y se tardaba en cruzar entre cuatro y diez horas. En 1907 llegó el ferry Lucía Carbó, que tenía una capacidad para trasbordar 22 vagones. Para el transporte de los autos se utilizaban balsas más pequeñas.

 
Gracias a esta comunicación, se generó un gran crecimiento en la zona y Zárate adquirió el rango de Ciudad. En 1935, David Della Chiesa, un vecino de Gualeguaychú, se entrevistó con el entonces presidente, Juan B. Justo y reclamó de manera categórica: “queremos los puentes”. 
La cosa no fue fácil. Durante la gestión del gobierno de facto del Gral. Onganía, en 1968, se había tomado la decisión de construir el tan ansiado puente. El proyecto preveía un complejo constituido por dos puentes, uno sobre el río Paraná de las Palmas y el otro sobre el Paraná Guazú, y ambos estarían unidos por una carretera de 25 km que cruzaría a lo largo de la isla Talavera. El problema surgió al momento de llamar a licitación. El proyecto quedó inmerso en una compleja red burocrática, plasmada de sospechas de corrupción e intereses privados.

 
En 1970, la Junta de Comandantes de las Fuerzas Armadas designó al Gral. Roberto Levingston como presidente con el objetivo de buscar una salida política, atender los reclamos de los partidos políticos y llamar a elecciones. En el transcurso de ese proceso debía gestionar una política económica de contenido nacional y redistributivo del ingreso. Así fue que en un período de cuatro meses, entre junio y octubre de 1970, se llamó a licitación y se adjudicaron las obras del complejo. El impulso del Ministerio de Obras y Servicios Públicos fue fundamental para llevar a cabo la tarea. También se sancionó la ley N°18.875 llamada de “compre nacional” y, de esta manera, el material importado sólo significaba el 7% de la obra. Además, a los trabajadores que participaron de la construcción, se les brindó una obra social médica, capacitación, vacunación y educación primaria.

Finalmente, el complejo se habilitó al tránsito de autos y trenes entre septiembre y diciembre de 1978 con el nombre de Complejo Ferrovial Zárate-Brazo Largo. Actualmente, el complejo es el más utilizado del país debido a la actividad económica con Brasil y Uruguay en el marco del Mercosur.

 
Corrección: Laura Beroldo (http://www.laura-exlibris.blogspot.com/)
Fuente: FERRER, Aldo, ROUGIER, Marcelo, La Historia de Zárate-Brazo Largo, Las dos caras del Estado argentino, Buenos Aires, 2010. 
Fotos: Cortesía de Maximiliano Catani (http://www.flickr.com/people/30613000@N03/) y Zárate Digital (http://www.zaratedigital.com.ar/)