En el año 1888, el inmigrante alemán Otto Bemberg, fundó la Cervecería Argentina y dos años más tarde, el 31 de octubre de 1890, comenzó a venderse la marca Quilmes.
Con el correr de los años, y gracias a la buena llegada que tuvo el producto en el mercado argentino, la planta industrial de Don Otto lucía para 1910 como la vemos en la foto.

Lamentablemente, este producto tan bien elaborado, fue la perdición de miles de argentinos. Hoy en día, “el sabor del encuentro” (slogan adoptado en los 80´s), se ha convertido en una bebida adictiva. En este veranito, de temperaturas altas y de nochecitas agradables, una buena cantidad de botellas de Quilmes invade los hogares argentinos. Como decirle NO a un amigo que te invita a tomar una “fresquita”?

Queridos amigos, Salud!

Foto: Archivo General de la Nación