miércoles, 2 de marzo de 2011

Inmigrantes Judíos y el Renacer en las Pampas

Existe una afirmación que asegura que los peruanos descienden de los Incas, los mexicanos de los Aztecas y los argentinos de los barcos. Tal afirmación no está tan lejos de la realidad, ya que la gran mayoría de los habitantes de este país tenemos raíces europeas. Estas raíces pueden remontarse a épocas coloniales pero sobre todo a la época de las grandes oleadas inmigratorias, que abarca un período de fervor entre 1868 a 1940 aproximadamente.

Las puertas del país se abrieron a españoles, italianos, alemanes, galeses y rusos, entre otros. Dentro de estos últimos, se destacaron los contingentes de judíos que huían de sucesivas persecuciones por parte de los zares Alejandro III y sobre todo de Nicolas II, quien se apoderó de las propiedades hebreas y expulsó a todos ellos fuera del país.
Los desterrados se dirigieron en primera instancia a Palestina, pero allí fueron rechazados. Por aquel entonces, la zona del Cercano Oriente y Asia Menor era gobernada por autoridades turcas, de religión islámica. Así, mientras muchos quedaron varados en Estambul, mendigando y pasando hambre, otros trabajaban de lo que podían…

En la República Argentina pos Rosista, existían grandes hectáreas de tierra para cultivar, que habían sido arrebatadas al indígena nativo. En agosto de 1881, se promulgó un decreto que invitaba a los judíos rusos a colonizar la pampa grande, llevando como estandarte las palabras de Alberdi: “gobernar es poblar”.


El 14 de agosto de 1889 llegó al puerto de Buenos Aires, el vapor Wesser (de origen alemán) con 120 familias rusas judías. Ellos mismos habían podido costear su pasaje hacia América. Viaje que hicieron cuando les llegó la noticia del decreto oficial.
Luego de la estadía obligatoria en el Hotel de Inmigrantes, fueron trasladados a la provincia de Santa Fé, donde quedaron abandonados en los campos de un terrateniente llamado Pedro Palacios. Este señor quería imponer algunas condiciones que no fueron aceptadas por el contingente, y mientras algunos consiguieron trabajo en estancias cercanas, otros se quedaron en la zona mendigando, sufriendo hambrunas, miseria y epidemias que acabaron con la vida de muchos niños. Todo este panorama distaba mucho del que había prometido el gobierno argentino. La realidad era que no había ni tierra ni apoyo alguno.

La Alianza Universal Israelí envió al Dr. Guillermo Loewenthal para que informara en qué situación se encontraban las familias rusas. Aquel informe desalentador llegó a manos del Barón Mauricio de Hirsch, quien puso bajo su tutela a todo el contingente y compró los campos del señor Palacios. Así nació la colonia Moisesville, en la provincia de Santa Fé. El Barón era hijo de una familia judía alemana, dueño de una gran fortuna, y creador, a partir del informe de Loewenthal, de la JCA (Asociación Judía de Colonización), cuyo propósito era establecer colonias agrícolas en América. La llegada de judíos a la Argentina fue organizada a partir de allí, por la JCA.

El primer contingente organizado nació de la selección de 200 familias rusas que se encontraban en Estambul y no habían podido costear su pasaje. Arribaron al puerto argentino, el 15 de diciembre de 1891 a bordo del vapor Pampa. A ellos se los conoce históricamente con el nombre de “pampistas” o “estambuleses”.


Lamentablemente, en el hotel de inmigrantes, recibieron malas noticias. Las tierras que debían ocupar no estaban aún asignadas. Finalmente, se decidió montar un operativo de carretas para trasladar a las familias hasta la ciudad balnearia de Mar del Sud (cercana a Miramar) y fueron alojados en el Hotel Boulevard Atlantic. Allí volvieron las penurias para el grupo y debieron soportar un gran temporal, que inundó y destrozó parte del hotel. A los pocos días, una enfermedad mortal, atacó y mató a muchos de ellos y, una vez más, los niños se llevaron la peor parte. A pesar de todo, estuvieron en Mar del Sud durante tres meses donde se prepararon para comenzar la futura colonización.
El contingente fue trasladado a la provincia de Entre Rios. De esta manera, las colonias judías comenzaron a nacer: Clara, San Antonio, Concepción del Uruguay, Villa Domínguez y Basabilbaso fueron algunas de ellas. Con el apoyo de la JCA se desarrollaron, crecieron y consolidaron en suelo argentino.
Más adelante, se destacaron en varias actividades intelectuales y culturales. Enrique Dickmann (periodista y legislador socialista) y Alberto Gerchunoff (escritor y periodista, autor del libro “Los gauchos Judíos”) son claros ejemplos.

Este pueblo judío llegado a la Argentina, descendió de los barcos para forjarse un futuro mejor, superó adversidades y con su propia religión como estandarte, conformó hacia 1940 una de las comunidades judías más grandes del mundo (alrededor de 300.000 habitantes). Con el paso del tiempo, declinó la llegada de nuevos inmigrantes y los hijos de aquellos primeros aventureros echaron raíces definitivas, pero eso es otra historia…


Corrección: Laura Beroldo (http://www.laura-exlibris.blogspot.com/)
Fuentes: Historia de los judíos argentinos – Ricardo Feierstein, Ed. Ameghino, 1999. En busca de la tierra prometida – Hilda D´alessandro de Brandi, Revista Todo Es Historia, septiembre de 2000.
Fotos: Historia de los judíos argentinos – Ricardo Feierstein. Revista Todo Es Historia, septiembre de 2000. Archivo del diario La Nación.

10 comentarios:

  1. Diego muy buena historia, tengo fotos del Hotel Boulevard Atlantic, estuve el año pasado , pero desconocìa el dato de los inmigrantes judìos, insuperable este blog!! gaby

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  2. Hola gaby!!
    Estuve buscando fotos de la epoca en que los inmigrantes estuvieron alli pero no encontré (tampoco realicé una busqueda muy profunda eh?). Sería muy interesante investigar y rescatar la historia del gigante de mar del Sud, es una pena que se encuentre abandonado...
    Saludos!!

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  3. Estimado Diego:
    Te felicito por la publicación. Hiciste un excelente resumen de ese éxodo judío a estas tierras, que para ellos fue --si no la Tierra Prometida-- una tierra de paz y prosperidad.
    Como uno más de los tantos descendientes de aquellos sufrientes y esperanzados ancestros, te agradezco tu trabajo, que sirve para recordar y honrar su memoria.
    Saludos.
    Gustavo

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  4. Hola Gustavo, agradezco tus palabras!! Te cuento que fué fascinante investigar estos hechos. Tenía mucho mas material para compartir, eso me complicaba realizar un buen el resumen, pero creo que quedó bastante bien.
    Te mando un abrazo y bienvenido a esta cocolicheada!

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  5. Hola Diego, gracias por publicar el enlace al libro de Don Osvaldo Aramendi. Desde el Museo Municipal Punta Hermengo estamos a tu disposición. Las fotos que se reproducen en la mayoria de los blogs pertecen a nuestro archivo. Podes encontrarnos en www.museodemiramar.com.ar o en facebook museo miramar. Un abrazo. Mariana

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  6. Gracias Mariana!!
    Ya tengo impreso el libro de Don Osvaldo, tengo pensado escribir algo utilizandolo como fuente, seguramente estaremos en contacto. Nuestro archivo de Barracas tambien está tu disposición.
    Saludos!!

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  7. Hola!! Muy interesante trabajo. Quisiera conocer información acerca de la colonización judía en la provincia de Córdoba.

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  8. Hola, gracias por comentar!! Te cuento que el libro utilizado como fuente de Ricardo Feierstein contiene muchisima información, te lo recomiendo, es uno de esos libros que bien vale la pena comprarlo. Saludos!!

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  9. Che Diego, soy Moscarda. Muy buena nota eh

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    1. Gracias Esteban, me alegro que te haya gustado ;) Abrazo!

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