jueves, 28 de noviembre de 2013

La Costanera Sur, naturaleza, vida y amor

Cuando ambos se acercaron al carrito de los choripanes y vieron esa multitud de gente bailando al son de una bachata, se sintieron sorprendidos. La música sonaba fuerte, impulsada con ganas desde unos buenos parlantes. Eran alrededor de las 19 hs. de un día domingo caluroso y la Costanera Sur ofrecía al visitante la oportunidad de disfrutar de un espacio verde único, casi a orillas del Río de la Plata.

Antes de 1916 se la denominaba popularmente como balneario de los pobres. Fue en aquel año cuando se proyectó el nuevo parque y balneario. A través del Ingeniero José Quartino se comenzó a construir una rambla y a plantar distintas especies de árboles, entre los que se destacaron los álamos, que llegaron a ser más de tres mil…


La inauguración oficial del Balneario Municipal Sur y el primer tramo de la avenida costanera Dr. Tristán Achával Rodríguez, se llevó a cabo en diciembre de 1918, el mismo año en que se trasladó hasta allí la Fuente de las Nereidas, la hermosa obra de Lola Mora.
En el año 1920 comenzaron a construirse algunos bares y confiterías. En principio eran de madera y a partir de 1927 se comenzaron a levantar nuevas estructuras de cemento.
Con la ampliación del balneario en 1924, se le ganaron 150 metros al río y apareció en ese renovado paisaje, la famosa Cervecería Múnich. Esta ampliación favoreció la construcción de vestidores y escaleras de acceso al río para los bañistas.


Es en el año 1978 cuando se impulsa el relleno de la actual Reserva Ecológica. Este proyecto contemplaba seguir ganándole terreno al río para construir allí mismo un Centro Cívico, donde se mudarían los edificios públicos más importantes de la ciudad. Para el relleno se usaron los escombros que surgieron de la construcción de las autopistas. De más está decir que el proyecto quedó en el camino y aquellas hectáreas de tierra comenzaron a poblarse de una variada cantidad de flora y fauna.
Finalmente, en 1986, por ordenanza del concejo deliberante, y tras una larga batalla de organizaciones ambientalistas que incluyó la presentación de diferentes proyectos, nació oficialmente la Reserva Ecológica. 
Con el paso del tiempo, y sobre todo en estos últimos años, se fueron realizando distintas obras en todo el tramo que comprende a la Costanera Sur. Edificios de gran altura han nacido allí nomás, a metros, extendiendo y dándole forma al nuevo barrio Puerto Madero

Más allá de este avance del cemento, un paseo por la costanera permite aún disfrutar de la naturaleza, del sol o de algún señor puestero que toma un micrófono entre sus manos y les dedica a los paseantes un tema de Camilo Sesto

Disfrutar caminando de la mano, como ellos dos, que se detuvieron a escuchar bachata, que se miraron a los ojos y se fundieron en un beso mágico. Logrando que el resto de la humanidad desapareciera por completo en aquel mismísimo instante. En tanto la luna, única testigo del milagro, se asomaba por entre los árboles de la reserva cobijándolos para siempre.



Ver en Google Maps

Fuente: ROCCA, Eduardo, La Reserva Ecologica, Un paraíso en la Ciudad de Buenos Aires. Revista Historias de la Ciudad, N°62, diciembre 2012. 
Corrección: Laura Beroldo ((http://www.laura-exlibris.blogspot.com.ar/) 
Fotos: AGN. Archivo Diario La Nación. Archivo Histórico de Barracas Enrique H. Puccia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario