lunes, 31 de enero de 2011

Arpegios, cuna del rock de los 90


En el verano de 1994 me encontraba escuchando la FM Rock & Pop (no recuerdo si por ese entonces, se sintonizaba en el 106.3 mhz). Era una tarde calurosa, un nuevo sonido empezaba a gustarme, y marcaría para siempre una buena parte de mi adolescencia.


La música que sonaba en ese momento era la de Los Caballeros de la Quema. El locutor contaba que eran de Morón y que habían editado su disco debut. Un tema muy particular llamado “Patri” era el hit lanzamiento del disco. Más tarde, ese tema se convertiría en uno de los himnos de la banda.
Felizmente coincidía en el gusto con mis amigos del barrio, que también habían escuchado el tema. Creo que a los pocos días fui a una disquería de Lanús y me compré el disquito.

Hacía un tiempo, “los caballeros” se presentaban en el teatro Arpegios. El lugar distaba mucho de parecerse a un teatro como los que dominan la calle Corrientes. Estaba ubicado en Cochabamba y Defensa, pleno barrio de San Telmo. Por ese entonces, bandas como La Renga, Los Piojos y Memphis la Blusera tocaban allí ante unos pocos pero fieles seguidores.
El lugar estaba ubicado en el subsuelo de un edificio, que aún resiste el paso del tiempo. Una sola lamparita en la puerta, una pequeña boletería y un hombre calvo y con cara de pocos amigos adornaban la entrada de aquel reducto.
Junto con mis amigos, íbamos a ver a “los caballeros” cada vez que se presentaban allí. Vimos el nacimiento de la banda, la edición de su segundo disco titulado “Sangrando” y escuchamos algunas canciones de “Perros, perros y perros”, que más adelante se convertiría en el disco que llevaría a la banda a tocar en lugares más grandes.

Arpegios ya no existe, pero el recuerdo de aquellas noches de rock son imborrables en la memoria de los que estuvimos allí. 

Algunas veces Iván Noble cantaba descalzo o se bajaba del escenario para cantar con la “monada”, la gente pogueaba y nunca pintaba el “bardo”. También recuerdo los “Guaymayen” que volaban por el aire hasta alcanzar el escenario…Si pudiera volver el tiempo atrás, me gustaría revivir varios momentos inolvidables, uno de ellos sería regresar a aquel mítico lugar, cuna del rock de los 90.

Como recuerdo material de aquellas veladas “caballerescas”, conservo las entradas y volantes de algunas presentaciones, y acá las comparto con ustedes. Seguramente cada uno tendrá su historia rockera particular, ésta es la mía. Si conociste u oíste hablar de Arpegios, este es el espacio para dejar tu anécdota, pero antes, ¡dale play al video!


Este post está dedicado a los caballeros de Yerbal: Abel Fernandez, Cristian Dorna, Diego Laugas, Marcelo Blanco y Hernan Blanco

Corrección: Laura Beroldo (http://www.laura-exlibris.blogspot.com/)

martes, 25 de enero de 2011

José Luis Cabezas - La vida por una foto

El reportero grafico de la revista Noticias, José Luis Cabezas, fue secuestrado y asesinado el 25 de enero del año 1997.


Aquella jornada, José Luis se encontraba en una fiesta que se desarrollaba en la casa del empresario postal Oscar Andreani, en la ciudad balnearia de Pinamar.
Las personas involucradas en el secuestro, capturaron al reportero al retirarse de dicha fiesta. Al día siguiente fue hallado muerto por dos disparos, esposado y calcinado en su propio auto, en una cava ubicada en el partido de Gral. Madariaga.
José Luis había fotografiado en 1996 al empresario Alfredo Yabrán mientras caminaba por las playas de Pinamar. Ese testimonio fotográfico revelaba el rostro del dueño de la empresa postal Oca. El propio Yabrán comentaba entre sus pares que "sacarme una foto a mí es como pegarme un tiro en la cabeza". Creía que el secreto de su éxito radicaba en el ocultamiento de su rostro.

Finalmente se supo, de acuerdo al fallo de la justicia, que Alfredo Yabrán le había pedido a su custodio, el ex sargento del ejército Gregorio Ríos, que mandara  asesinar al fotógrafo porque le molestaban sus guardias periodísticas. Gustavo Prellezo, ex oficial de la policía de Pinamar, aceptó el “trabajo” y se encargó de juntar a cuatro ladrones del barrio Los Hornos de La Plata, quienes luego quedarían identificados como “la banda de los horneros”. Además, contaron con apoyo logístico de los oficiales Sergio Camaratta y Aníbal Luna, de la policía local. La zona liberada estuvo a cargo del entonces comisario de Pinamar, Alberto Gómez.

El 20 de mayo de 1998, Alfredo Yabrán se quitó la vida de un escopetazo en la cabeza. Un tiempo antes la justicia había ordenado su detención. El rostro de Yabrán quedó totalmente desfigurado y muchos todavía dudan si realmente fue él quien se quitó la vida o fue una puesta en escena para poder escapar del país…

Los autores de este tremendo asesinato fueron condenados a cadena perpetua en el año 2000. Actualmente, la mayoría de ellos se encuentra fuera de prisión: Gustavo Prellezo fue liberado en septiembre del año 2009 por una enfermedad crónica y cumple condena domiciliaria al igual que Alberto Gomez; Gregorio Ríos goza de libertad condicional desde octubre del año 2008; Sergio Camaratta fue liberado en octubre del año 2007 y Aníbal Luna está libre desde agosto del año 2006. De “la banda de los horneros” quedan tres integrantes, Sergio González, beneficiado por la ley del 2 x 1 desde febrero del año 2005. Horacio Braga y José Luis Auge habían logrado el arresto domiciliario pero al no cumplirlo, son los únicos condenados que se encuentran detenidos. Héctor Retana, el cuarto “hornero”, murió en prisión.

Hoy se cumplen 14 años de este crimen atroz. La sensación que me queda es de desconcierto. Me cuesta entender por qué una persona que recibe una condena a  prisión perpetua cumple menos de diez años en la cárcel (en algunos casos menos de eso…), y luego recibe beneficios de excarcelación. ¿Es entendible o no, el reclamo de justicia que realizan familiares y colegas de José Luis cada año?

Actualmente la Fundación José Luis Cabezas
lucha por el esclarecimiento total del crimen y la condena de todos los implicados en la causa. También apoyan otras luchas contra la impunidad y la libre expresión.

El video que sigue a continuación fue editado un año atras por la agencia de noticias Medios Lentos (http://www.medioslentos.com/). Agradezco la buena predisposición de Luciana Mazza Toimil al permitirme utilizar dicho video.


Corrección: Laura Beroldo (http://www.laura-exlibris.blogspot.com/)
Foto: Diario El Bicentenario, ed. Año 1997
Fuentes: La impunidad del Poder, Ricardo Ragendorfer, en Diario El Bicentenario, ed. Año 1997. Artículos varios, en www.perfil.com. Fundación Cabezas (http://www.fundacioncabezas.com.ar/)

lunes, 17 de enero de 2011

Sui Generis - La inspiración y la censura

La Argentina de mediados de la década del 70, se caracterizó por ser un ambiente poco propicio para la libertad de expresión. La organización Triple A intimidaba, a través de la política del miedo y la represión, a gran parte de la sociedad argentina.
Músicos, artistas y gente de la más variada índole social, tuvieron que emigrar al exterior, acosados por las reiteradas persecuciones de las que eran victimas.
En ese contexto, el dúo formado por Charly Garcia y Nito Mestre: Sui Generis, gestó el mejor disco de su carrera.


Después de dos álbumes exitosos, como lo fueron Vida y Confesiones de Invierno, el dúo se aventuró a grabar su tercer long play. Este disco, titulado en un principio Instituciones, finalmente salió a la calle el 16 de diciembre de 1974 con el nombre de “Pequeñas anécdotas sobre las Instituciones”.
Según mi punto de vista, marcó un salto de calidad en la carrera del dúo que, a partir de allí, se convertiría en un cuarteto con la incorporación de Rinaldo Rafanelli en bajo y Juan Rodríguez, en batería. El cambio de formación se debió a la búsqueda de un nuevo sonido, algo más complejo. Sin dudas, las raíces de Seru Giran estaban allí. También contó con invitados como Oscar Moro, David Lebón, León Gieco y Billy Bond, entre otros.

El tibio pensamiento político de Charly se manifestó casi abiertamente. De no haber sido por la censura que sufrieron los temas “Juan Represión” y “Botas locas”, el disco hubiera quedado perfecto. Las letras de amor juvenil habían quedado atrás, en aquel momento la necesidad de García pasaba por hablar de los militares, de la policía, de la familia, en fin, de la realidad que palpaba: “yo tenía varias canciones vinculadas entre sí. Ese denominador común son las instituciones. Por un lado, es evidentemente un toco político, pero por otro no, porque yo no sé mucho de política.”

El álbum estuvo compuesto por nueve temas: en el lado A, Instituciones (cuyo último párrafo tuvo que ser quitado para evitar la censura), Tango en segunda, El show de los muertos y Las increíbles aventuras del Señor Tijeras (una clara alusión a Miguel Tato, el director del Ente Nacional de Calificación Cinematográfica, cuyo “trabajo” era recortar cada film de la época cuando encontraba fragmentos que iban en contra de la moral y las buenas costumbres…).
En el lado B, Pequeñas delicias de la vida conyugal, El tuerto y los ciegos, Música de fondo para cualquier fiesta animada (la letra original fue censurada, las palabras marihuana y libertad no eran compatibles con el momento que se vivía), Tema de Natalio (Instrumental) y Para quién canto yo entonces (también sufrió un recorte en la última estrofa).
En tiempos de democracia, cada uno de los que compramos el disco pudimos escuchar los bonus track: Juan Represión y Botas Locas.

Cabe aclarar que las censuras llegaban de parte de Jorge Álvarez, el productor del disco. Sin dichos recortes, la salida del álbum hubiera sido un suicidio…
Con respecto a ésto, Charly García había comentado: “El tipo venía (Álvarez) y nos decía que no se podía esto, que estábamos locos si pensábamos poner aquello, cosas así. Entonces yo me prendía fuego: ¿Cómo? ¿No vamos a poder decir nada? ¿Estábamos censurándonos?”. Con el tiempo, García iba a agradecer aquella persecución de Álvarez: “porque cuando no había nada acá, él se dio cuenta de muchas cosas”.

Conservo este disco como uno de los mejores de nuestro rock argento, es de esos que no te cansás de escuchar. El video que acompaña la nota es parte del show de despedida de Sui Generis, en el año 1975. El tema es Instituciones, de lo mejorcito del álbum.


“Yo detesto a la gente que tiene el poder
de decir lo que es bueno y lo que es malo también.
Sólo el pueblo, mi amigo, es capaz de entender.
Los censores de ideas temblarán de horror
ante el hombre libre
con su cuerpo al sol.

(Última estrofa de la versión censurada del tema “Las increíbles aventuras del Señor Tijeras”)


Corrección: Laura Beroldo (http://www.laura-exlibris.blogspot.com)
Fuente y fotos: 10 años de vida (1968-1977) – Una historia del Rock Nacional, ed. Emi Odeón Argentina, 1994.

domingo, 9 de enero de 2011

La Bella Immagine! : Quilmes

 

En el año 1888, el inmigrante alemán Otto Bemberg, fundó la Cervecería Argentina y dos años más tarde, el 31 de octubre de 1890, comenzó a venderse la marca Quilmes.
Con el correr de los años, y gracias a la buena llegada que tuvo el producto en el mercado argentino, la planta industrial de Don Otto lucía para 1910 como la vemos en la foto.

Lamentablemente, este producto tan bien elaborado, fue la perdición de miles de argentinos. Hoy en día, “el sabor del encuentro” (slogan adoptado en los 80´s), se ha convertido en una bebida adictiva. En este veranito, de temperaturas altas y de nochecitas agradables, una buena cantidad de botellas de Quilmes invade los hogares argentinos. Como decirle NO a un amigo que te invita a tomar una “fresquita”?

Queridos amigos, Salud!

Foto: Archivo General de la Nación

domingo, 2 de enero de 2011

¿Ser admirador o no ser?

Hay diferentes personas, objetos, dioses y miles de etcéteras, que nos producen verdadera admiración. En mi caso particular, admiro pintores de la talla de Quinquela Martín y Berni; actores notables como Federico Luppi y Norma Aleandro; escritores increíbles como Gabriel García Márquez y Ernesto Sábato, y personalidades inspiradoras como el Che Guevara y mi vieja.
También admiro infinidad de músicos. Hay uno que, particularmente, hace un par de días ronda mi cabeza: Elvis Presley, llamado “El Rey del Rock and Roll”.

Elvis Aaron Presley nació un 8 de enero del año 1935, en un pueblo de Mississippi, pero creció y vivió su adolescencia en Memphis (Tennessee).
Una tarde de 1953 ingresó a los estudios de grabación de Sun Records, grabó un disco que le costó 4 dólares, y se lo regaló a su madre. La fortuna quiso que una empleada de la grabadora escuchara su voz, y le comentara a su jefe Sam Phillips que “había descubierto a un cantante blanco con el sonido y el sentimiento de un negro”.
Si bien Mr. Phillips no se mostró del todo entusiasmado con la primera impresión, decidió darle una oportunidad al muchacho de peinado extravagante. De allí en más, lo que todos conocemos: muchas canciones, muchos discos, muchas mujeres y muchos excesos…


Este 2011 cumpliría 76 años y la leyenda asegura que Elvis sigue vivo…
Yo no pongo las manos en el fuego por nadie, pero quizás “el rey” se encuentre en este mismo momento sentado en un gran sillón, vestido con bata de seda y notebook en mano, leyendo su propio Facebook y, quién te dice, en una de esas encuentre esta garabateada…

Encontré este video hace un tiempo y me llamó poderosamente la atención. Si bien la performance resulta muy cómica, es notorio el manejo de la situación. Esa actitud era lo que hacia de Elvis, un músico diferente y, por supuesto, atractivo para cualquier mujer…

Y vos lector/ra, ¿A quién admirás?



Corrección: Laura Beroldo (http://www.laura-exlibris.blogspot.com/)
Fuente y fotos: Historia del Rock, Diario La Nación, 1993.