miércoles, 21 de diciembre de 2011

Recordando a Federico Moura


El 21 de diciembre del año 1988 fallecía en la Ciudad de Buenos Aires Federico Moura, líder de Virus, una de las mejores bandas de rock de los 80. Tenía 36 años y hacía poco más de un año que le habían detectado el HIV luego de sufrir una fuerte neumonía. Afortunadamente antes de abandonar este mundo Federico nos dejó su voz, sus canciones y un último disco que muestra claramente el alto crecimiento musical alcanzado por Virus. Este disco se tituló “Superficies de placer” y fue grabado en Brasil. El video que acompaña este post es de uno de los cortes del álbum y se llama “Encuentro en el rio musical” (lamentablemente la calidad de imagen no es la mejor). Dicho video fue grabado luego de ganar un concurso de bandas de rock en el recordadisimo programa "Badia y Cia.", conducido por el gran Juan Alberto Badia.
Pasaron 23 años de aquel dia trágico para nuestra música y cada diciembre lo vuelvo a recordar, hoy comparto ese recuerdo mientras escucho a Federico cantar: “aflójate, sonríe fugaz, mi cuerpo astral tomará tu ser…”

lunes, 28 de noviembre de 2011

Colonia del Sacramento, un viaje en el tiempo

Cuando el viajero se adentra en el barrio histórico de Colonia del Sacramento, se transporta irremediablemente en el tiempo. Las construcciones de estilo colonial, las calles adoquinadas, las veredas angostas y el adorno de flores y faroles que abundan en la ciudadela, dan cuenta de una rica historia que tiene sus comienzos en el muy lejano siglo XVII…


En 1680, el Almirante Manuel Lobo, por entonces gobernador de Rio de Janeiro arribó a las costas del actual territorio al mando de 400 soldados y fundó la Colonia do Santissimo Sacramento, que pasó a formar parte del Reino de Portugal. Estos territorios pertenecían a la corona española de acuerdo a un tratado firmado unos años atrás entre españoles y portugueses (Tratado de Tordesillas). Nunca pudieron ponerse de acuerdo ambas coronas sobre cuál era el límite exacto de dicho tratado, en consecuencia, España decidió recuperar aquel bastión rioplatense. La recuperación se realizó en agosto de 1680 y el asentamiento fue renombrado como Fuerte del Rosario. Lobo fue hecho prisionero y años después  falleció en Buenos Aires.
Un nuevo tratado devolvió la ciudad a los portugueses, quienes la refundaron con el nombre de Nova Colonia do Sacramento en febrero de 1683. Como  les estaba prohibido el intercambio comercial con el Virreinato del Rio de la Plata, esto dio lugar al contrabando de productos portugueses y británicos con comerciantes españoles afincados en Buenos Aires.
Tras un nuevo litigio y una nueva ocupación española, la ciudad de Colonia fue liberada por británicos que fomentaban ideas independentistas. De este modo, a partir de 1807 entró en escena el recordado caudillo José Gervasio Artigas quien se sumó  a las guerras por la independencia del Rio de la Plata. De esta manera, Colonia acabó formando parte de la Provincia Oriental.
En 1816, una invasión portuguesa-brasileña ocupó nuevamente la ciudad hasta que en 1828, Colonia del Sacramento quedó definitivamente bajo la soberanía del Estado Oriental del Uruguay.
Todas estas idas y vueltas en la posesión del territorio pueden entenderse si se tiene en cuenta la ubicación estratégica de la ciudadela colonial. La proximidad con Buenos Aires facilitaba el intercambio comercial y la posibilidad para Portugal de poder introducir en el Virreinato productos del Brasil como el azúcar, el algodón y el tabaco, además de varias manufacturas europeas y esclavos capturados en Africa. Toda búsqueda de intercambio tenía como finalidad la acumulación de la plata peruana.

El crisol cultural surgido de las poblaciones españolas y portuguesas se manifiesta en cada rincón de la actual Colonia. De esta manera, el viajero puede visitar la Iglesia más antigua de Uruguay, la Basílica del Santísimo Sacramento, erigida como un rancho de paja y reconstruida en reiteradas ocasiones debido al deterioro que sufrió tras las batallas entre hispanos y lusitanos.
Una de las calles más famosas es La Calle de los Suspiros, en cuya historia descansan varias leyendas, aunque la más aceptada es la que cuenta sobre una calle que en tiempos coloniales estaba poblada de prostíbulos. Marineros y soldados la transitaban piropeando a las prostitutas y suspirando al verlas una y otra vez.
La Puerta de Campo, además de ser la encargada de darle la bienvenida al visitante, informa que fue construida en el año 1845 por orden del gobernador Vasconcellos cuya vocación arquitectónica posibilitó la construcción de una buena parte de la ciudad.
Además, Colonia tiene su faro, su Plaza Mayor, sus museos y por sobre todas las cosas, su gente. El viajero no deja de sentirse cómodo en un lugar por demás pintoresco, gracias a la buena predisposición y amabilidad de quienes trabajan y habitan aquel espacio uruguayo.
Reza un folleto que entregan en la Dirección de Turismo: “Colonia, Encuentro Mágico”. Pocas veces un puñado de palabras dijeron tanto…

Fuente: Centro de Informacion Turistica de Colonia (www.colonia.gub.uy), Museos de Colonia (www.museoscolonia.blogspot.com/) 
Corrección: Laura Beroldo (http://www.laura-exlibris.blogspot.com/)

sábado, 19 de noviembre de 2011

El subte de Buenos Aires en la década del 60


El día 29 de septiembre del año 1963, el diario La Nación publicó un artículo titulado “Vigilia de Buenos Aires”. En dicho artículo, el autor escribió un pequeño relato acerca del trabajo nocturno que se realizaba en los subtes.
Nos cuenta que eran 600 los trabajadores que bajo el hormigón trajinaban incansablemente cada madrugada limpiando trenes y estaciones, cambiando vías, arreglando señales y tensando cables. Como evidencia de la vasta población inmigrante de la época, el autor aclara que aquellos hombres eran italianos, españoles, polacos y criollos.
Aquellos vagones recorrían 71.000 kilómetros cada 20 horas ya que el servicio se extendía puntualmente desde las 5 hs de la mañana hasta la 1:30 hs del día siguiente.
A continuación comparto las fotos del artículo cuyos epígrafes reproduzco tal como los escribió el autor. El documento, además de tener valor histórico nos muestra pinceladas curiosas de la vida porteña en la década del 60. Recuerden que en aquellos tiempos se ingresaba a las estaciones mediante la compra de un cospel. 

Tres millones de pesos en fichas, promedio de los días hábiles; un millón seiscientos mil los sábados y un modesto millón los domingos. El tren colector lleva las bolsas de fichas de todas las estaciones a la cabecera, para el recuento. Lo precede un tren piloto que verifica si la estación ha sido clausurada. El tren recolector no entra en la estación hasta que el piloto lo ha comprobado y partido.

Importante labor: recoger los papeles entre las vías. El no hacerlo diariamente equivaldría a la posibilidad de un incendio, con fácil alimento en los durmientes embebidos en aceite. ¿Qué se encuentra en las vías? “Antes se encontraban muchas carteras con documentos, que tiraban por las ventanas los carteristas, pero ya no” ¿Estarán de huelga?

El tensado de los cables eléctricos aéreos lo hacen desde el techo de la zorra 1000. Los tramos de cable, que miden 1000 metros, se cambian cuando el espesor es menor a 9,5 milímetros. A pesar de que conducen una carga eléctrica de 1100 voltios, los hombres pueden manipularlos sin peligro gracias al piso de madera y a los aislantes del techo de la zorra.

Mil fichas en 30 segundos. Luego del recuento en la maquina a ese extraordinario ritmo pasan a una balanza, donde se pesan en paquetes de 1000. La falta de una sola ficha es señalada por el sensible instrumento. En otra máquina se vuelven a contar para evitar cualquier error.

Agua y jabón en pisos y paredes. Todos los días se lava y cepilla “a fondo” una estación distinta en cada línea. Dato curioso: la franja de azulejos –en el fondo- es de color distinto en todas las estaciones de las cuatro líneas. Se hizo así –es tradición- para orientación de los analfabetos.

Trabajadores reemplazan el riel de la izquierda, alemán, por uno soviético. En subterránea armonía encontramos rieles ingleses en la línea A, norteamericanos en la B, alemanes en C y D. Los del nuevo tramo en la línea E son rusos. El trabajo se realiza con toda rapidez, cambiando 120 metros de riel -60 de via- entre 2 y 5 de la mañana.

Abajo la cortina. Es la 1.30 de la madrugada. Ya pasó “el pavo”, último tren del servicio. “El saque”, primero en la mañana, partirá puntualmente a las 5. Son los trenes más importantes de la jornada. 

Fuente: Archivo Histórico de Barracas "Enrique H. Puccia (http://www.jhbarracas.blogspot.com/)

miércoles, 9 de noviembre de 2011

EL CARNAVAL DE “LOS AMOROSOS”


A comienzos de la década de 1980, el país dejaba atrás años oscuros, en los cuales el carnaval había sido prohibido y censurado en varias ocasiones por los sucesivos gobiernos militares. Incluso se había decretado, en 1976, el fin de los feriados de febrero.
Pero los 80´s trajeron un aire nuevo con la llegada de la vida democrática. Ésto se manifestó en la gestación de muchos corsos barriales que le dieron vida al carnaval en todo el país.

Mi infancia transcurrió por las calles de Lanús. La oferta de corsos por aquella época era variada, existían alrededor de 3 o 4 corsos por barrio, y las madres tenían que sufrir el acoso de sus hijos, que les pedían, por favor, que  los llevaran a uno u otro.
El barrio donde viví mi infancia se movilizaba cada febrero al ritmo del corso que el Club Ideal organizaba cada verano.
Era común ver a los vecinos sentados en la puerta de sus respectivas casas cada noche, charlando, tomando mate o compartiendo alguna bebida. Todo esto se daba, claro está, de lunes a jueves porque los fines de semana la desolación invadía aquellas calles ya que la gente se agolpaba en torno al “corso del Ideal” para disfrutar y aplaudir cada comparsa que por allí desfilaba.
Los niños lo vivíamos como un momento único, tal es así, que llevamos adelante la idea de armar una comparsa propia. Los disfraces utilizados en los festivales escolares de diciembre servirían como atuendo perfecto para nuestro fin. Incluso, algunos trajes terminaron siendo muestra de un talento infantil que desconocíamos hasta ese momento. Entre muchos y variados, había un nene que se disfrazaba de borrachín y que antes de cada actuación preparaba algunos litros de té para llenar el envase que utilizaba y emular así el color del vino.
Por supuesto no faltaban los payasos, la bailarina de can-can y la parejita de recién casados. La vecinita que personificaba a la novia era la más alta de todos y llevaba puesto el vestido de casamiento de mi madre, que en aquel momento se encontraba en pleno trámite de divorcio. Años después llegué a la reflexión que mi mamá había encontrado la oportunidad justa para deshacerse de una buena vez de aquel vestido…
         Teníamos, también, redoblantes que muy ingeniosamente habíamos armado con latas de dulce de batata donadas por Juan, el almacenero, y por supuesto un estandarte hecho de cartón y guirnaldas de navidad que nos identificaba como “Los amorosos de Yerbal” (nombre de la calle en la que vivíamos).
Nuestro “corso” era una de las veredas de la cuadra donde vivía la mayoría de los “murgueros”. El desfile comenzaba después de la cena y se extendía hasta que nos íbamos a dormir o hasta que algún vecino se quejaba por el bochinche…
Un día se nos ocurrió que ya habíamos alcanzado la madurez suficiente como para reclamar nuestra desfilada por el corso del Ideal. Entonces fuimos a hablar con uno de los organizadores, quien nos dio el visto bueno y decidió que desfilaríamos junto a la comparsa infantil del club.
La “pasada” por el corso fue el momento cúlmine de “los amorosos”. Para la ocasión, dejamos las latas de dulce porque la comparsa del club tenía sus propios redoblantes. Entonces, los que nos encargábamos de hacer ruido, finalmente desfilamos disfrazados de “viejas chusmas”, con vestidos de las abuelas,  pañuelos en la cabeza y una escoba cada uno. Haber escuchado los aplausos de la gente y nuestro nombre por los parlantes son recuerdos imborrables en la memoria de cada uno de los niños que fuimos parte de la comparsa…
El corso del Club Ideal lamentablemente ya no existe. Pero poco a poco vuelve a surgir aquel festejo en el gran Buenos Aires, impulsado, creo yo, por la vuelta de los feriados. Ojalá que la alegría no se pierda. Ojalá que regrese el carnaval. ¡Ojalá que vuelvan a nacer muchos “amorosos” más!

Las murgas que forman parte del video son: "La Redoblona", "Los Chiflados de Boedo", "Los Inconscientes de Almagro", "Cachengue y Sudor" y "Los Descontrolados de Barracas".

CORRECCIÓN: Laura Beroldo (http://www.laura-exlibris.blogspot.com/)
FOTOS: Gentileza de Ricardo Daniel Martinez y Julio Locatelli.

sábado, 20 de agosto de 2011

El Luna Park, un emblema en Buenos Aires

El estadio Luna Park se caracteriza por ser un espacio concurrido por gente de todas las edades. Por ejemplo, si hablamos con un niño, seguramente nos responderá que fue a ver “Chiquititas”, “Patito Feo” o “Casi Ángeles”. En cambio, si hablamos con algún adolescente, nos va a decir que vio a Jaime Roos, a Joaquín Sabina o a Catupecu Machu. ¿Sigo consultando? Si hablo con personas de un rango de edad de entre los 30 y los 50 años, me dirá que se emocionó con Sandro, Pimpinela o Los Nocheros. Pero si hablo con un señor jubilado, no dudará en decirme: “en el Luna Park lo vi boxear al mono Gatica”.

Espectáculos infantiles, conciertos de rock y de música melódica, jornadas de boxeo… el Luna Park es eso y mucho más, es un lugar histórico en la Ciudad de Buenos Aires.


Su historia se remonta a 1912 (¿lejos, no?), por ese entonces, se utilizaba como feria de diversiones. Su fundador fue Domingo Pace, un inmigrante italiano que llegó al país cuando tenía 2 años. Primero estuvo ubicado donde actualmente se encuentra el obelisco (Corrientes 1066), pero con la ampliación de la calle Corrientes tuvieron que buscar un nuevo destino.

El año 1923 nos muestra dos hechos importantes. Por un lado, la muerte de Pace y por el otro, la reglamentación de la Municipalidad de la Ciudad, que permitía la realización de combates de boxeo dentro del territorio de la Capital Federal. El proyecto quedó en manos de su hijo, Ismael Pace junto a un amigo de la infancia llamado José Antonio Pepe Lectoure.

Encontrar un nuevo espacio para llevar a cabo las veladas de boxeo no fue tarea fácil, en principio se alquilaban el Teatro Coliseo, el antiguo estadio de River Plate o el de Boca Juniors. Finalmente, después de un tiempo, encontraron unos terrenos en la bajada de la avenida Corrientes que pertenecían al Ferrocarril Buenos Aires al Pacifico. Estos terrenos fueron alquilados por los socios y en febrero de 1932 se inauguró el nuevo estadio con un baile de carnaval. Sin embargo, un pequeño detalle hacía temblar a los socios cada vez que se acercaba una buena jornada de boxeo: el estadio no tenia techo…

Finalmente, en 1934, se inauguró el estadio techado y gracias a una ampliación, en 1940, el mismo contaba con una capacidad para 20.000 personas. Un año después, se logró comprar el terreno y el mítico estadio comenzó a tomar la fisonomía con la cual lo conocemos actualmente.

Tras la muerte de los socios, en la década del 50, el hijo de Pepe, Carlos Tito Lectoure se hizo cargo de la administración del estadio. A partir de allí podemos decir que el Luna Park comenzó a diversificar aún más sus espectáculos. Hacía 1988, el boxeo ya no era un rubro rentable para la empresa y le cerró la puerta a la organización de esos eventos. Sin embargo, tras la muerte de Tito Lectoure, en el año 2002 volvieron al Luna Park las noches pugilísticas.

A raíz de todo esto, me pregunto ¿Quién no conoce el Luna Park? ¿Quién no fue alguna vez a ver algún espectáculo allí? 

Gabriela* se hizo eco de estas preguntas y nos cuenta:

Respondiéndote Diego, podría decirte que durante muchos años yo decía: trabajo al lado del Luna Park. Es decir, en la esquina de Lavalle y Bouchard. Pero ya no te puedo dar estas referencias por razones obvias. Hace años que se construyó una enorme torre que separa el diario LA NACION del Luna Park.

La postal que muchos veíamos en la zona del bajo era algo así

El Luna siempre estuvo ligado a mi familia. Mi papá amaba las peleas de boxeo que allí se realizaban. Un día la llevó a mi mamá y tuvieron que salir corriendo. El encuentro debió ser suspendido, la sangre salpicó a los de la primera fila incluida mi mamá. Sin duda fue un debut y despedida. 

Pero dando una vuelta de página más feliz, el Luna para mí fueron los Harlem Globers Trotters. Siempre íbamos a verlos. Intentar copiar sus pases parecía sencillo, pero luego te dabas cuenta de que resultaba imposible. Ellos eran unos verdaderos trotadores…

Si hablamos del Circo, sin duda El Circo de Moscú marcó definitivamente la infancia de muchos de nosotros. Evitaba siempre dar emociones de peligro en sus números, como traga sables o lanzallamas, los cuales eran comunes en otros espectáculos. Los osos adiestrados seguramente son los que más recuerdo. 

 
Todo esto y mucho más es para mí el Luna Park…

*Gabriela Miño trabaja en el Archivo del diario La Nación y escribe en el Blog El Archivoscopio, si querés leer sus artículos, podés encontrarlos aquí: http://blogs.lanacion.com.ar/archivoscopio/author/gmino/

Corrección: Laura Beroldo (http://www.laura-exlibris.blogspot.com/)
Fuente y fotos: Archivo del diario La Nación

lunes, 8 de agosto de 2011

Zárate–Brazo Largo, un gigante sobre el Paraná

Los puentes son símbolo de unión. En el mes de julio, la República Popular China inauguró el puente más largo del mundo. Son cuarenta y dos metros y medio de hormigón y acero que cruzan la bahía de Jiaozhou y unen las ciudades de Qingdao y Huangdao. En Argentina existen varios puentes importantes pero ninguno de tamaña envergadura. Sin embargo, cumplen la misma función: unir. Personalmente creo que uno de los más importantes es el famoso puente Zárate-Brazo Largo, que cruza el imponente río Paraná y le regala, a cada viajero que lo recorre, una vista maravillosa del paisaje circundante. 

 
El río Paraná separa la Mesopotamia Argentina del resto del territorio y fue, durante muchos años, una barrera que dificultó la integración con el litoral argentino. En la primera década del siglo XIX, las provincias mesopotámicas (Entre Ríos, Corrientes y Misiones) gozaron de cierta prosperidad. Con la llegada de los colonos inmigrantes y la construcción de obras portuarias, los puertos de Colón, Concepción del Uruguay y Gualeguaychú, se convirtieron en importantes centros de comercio sobre el río Uruguay. La actividad agrícola, de la mano de los colonos, posibilitaba una gran cantidad de productos que se comercializaba con el puerto de Buenos Aires.
A partir del desarrollo de los ferrocarriles, se fundó en Entre Ríos el “Ferrocarril de Entre Ríos”. A comienzos del siglo XX, se realizó un acuerdo con el “Ferrocarril Central de Buenos Aires” que llegaba hasta Zárate y se realizó la comunicación entre ambos, pero…¿Cómo cruzarían el Paraná?
Se construyeron barcos trasbordadores o ferrobarcos e instalaciones para la carga y descarga de los vagones. La cosa era simple, los trenes que llegaban al puerto de “Zárate Bajo” desde Buenos Aires eran trasbordados en un barco bien largo que luego cruzaba el Paraná y en el puerto de “Ibicuy”, en Entre Ríos, eran descargados y ubicados en las vías de la provincia para internarse a través de ella. El recorrido por el río era de 106 km. y se tardaba en cruzar entre cuatro y diez horas. En 1907 llegó el ferry Lucía Carbó, que tenía una capacidad para trasbordar 22 vagones. Para el transporte de los autos se utilizaban balsas más pequeñas.

 
Gracias a esta comunicación, se generó un gran crecimiento en la zona y Zárate adquirió el rango de Ciudad. En 1935, David Della Chiesa, un vecino de Gualeguaychú, se entrevistó con el entonces presidente, Juan B. Justo y reclamó de manera categórica: “queremos los puentes”. 
La cosa no fue fácil. Durante la gestión del gobierno de facto del Gral. Onganía, en 1968, se había tomado la decisión de construir el tan ansiado puente. El proyecto preveía un complejo constituido por dos puentes, uno sobre el río Paraná de las Palmas y el otro sobre el Paraná Guazú, y ambos estarían unidos por una carretera de 25 km que cruzaría a lo largo de la isla Talavera. El problema surgió al momento de llamar a licitación. El proyecto quedó inmerso en una compleja red burocrática, plasmada de sospechas de corrupción e intereses privados.

 
En 1970, la Junta de Comandantes de las Fuerzas Armadas designó al Gral. Roberto Levingston como presidente con el objetivo de buscar una salida política, atender los reclamos de los partidos políticos y llamar a elecciones. En el transcurso de ese proceso debía gestionar una política económica de contenido nacional y redistributivo del ingreso. Así fue que en un período de cuatro meses, entre junio y octubre de 1970, se llamó a licitación y se adjudicaron las obras del complejo. El impulso del Ministerio de Obras y Servicios Públicos fue fundamental para llevar a cabo la tarea. También se sancionó la ley N°18.875 llamada de “compre nacional” y, de esta manera, el material importado sólo significaba el 7% de la obra. Además, a los trabajadores que participaron de la construcción, se les brindó una obra social médica, capacitación, vacunación y educación primaria.

Finalmente, el complejo se habilitó al tránsito de autos y trenes entre septiembre y diciembre de 1978 con el nombre de Complejo Ferrovial Zárate-Brazo Largo. Actualmente, el complejo es el más utilizado del país debido a la actividad económica con Brasil y Uruguay en el marco del Mercosur.

 
Corrección: Laura Beroldo (http://www.laura-exlibris.blogspot.com/)
Fuente: FERRER, Aldo, ROUGIER, Marcelo, La Historia de Zárate-Brazo Largo, Las dos caras del Estado argentino, Buenos Aires, 2010. 
Fotos: Cortesía de Maximiliano Catani (http://www.flickr.com/people/30613000@N03/) y Zárate Digital (http://www.zaratedigital.com.ar/)

lunes, 18 de julio de 2011

Foto Sintesis: Eva Perón, la actriz


La “cholita” nació el 7 de mayo de 1919 en Los Toldos, provincia de Buenos Aires. Fue inscripta en el registro civil como Eva María Ibarguren, pero el paso del tiempo la inmortalizó como “Evita”. En plena adolescencia soñaba con ser actriz mientras leía las revistas de moda de la época como Sintonía, Antena o Radiolandía. Con tan solo quince años llegó a Buenos Aires y después de recorrer muchas salas de teatro de la ciudad logró un papel de mucama en una comedia teatral llamada “La señora de los Pérez”. A partir de allí actuaria en cuanta compaña teatral pudiera. También incursionó en radioteatros y en varias películas. Una de ellas fue “La Cabalgata del Circo”, de Mario Soffici. En aquel film actuó junto a Libertad Lamarque, y una de las escenas quedó inmortalizada en la foto que acompaña este texto. En el verano de 1944 llegó a su vida Juan Domingo Perón, en el intercambio de palabras Evita le dijo: “Si es, como usted dice, la causa del pueblo su propia causa, por muy lejos que haya que ir en el sacrificio no dejaré de estar a su lado, hasta desfallecer”.
Fuente: Evita esa mujer, Revista Caras y Caretas, Buenos Aires, 2007.

miércoles, 29 de junio de 2011

México 86, el recuerdo del Diez (2° parte)

Pocos meses antes del mundial, los mexicanos sufrieron el mayor desastre natural de toda su historia. Un feroz terremoto de 8.1 grados en la escala de Richter se había desatado el día 19 de septiembre de 1985. Fueron poco más de dos minutos de temblor que afectó las zonas centro, sur y occidente del país. El saldo trágico fue de alrededor de 10.000 personas muertas. El país quedó destruido estructural y anímicamente. Esta desgracia puso en peligro la organización del mundial. Sin embargo, bajo el lema “México está de pie”, el orgullo y la tenacidad azteca se pusieron de manifiesto y la organización llegó en tiempo y forma para que la fiesta del fútbol se llevara a cabo en junio del año siguiente.

Como vimos en la 1°parte, las eliminatorias y la primera fase del mundial ya habían quedado atrás, a partir de allí, el conjunto argentino debía enfrentar los últimos cuatro partidos de cara a la consagración.

Fase de Octavos, Cuartos y Semifinal
La selección ganó su grupo y le tocó enfrentar en Octavos de final a los vecinos uruguayos. El resultado fue 1 a 0 con gol de Pasculli. Según Maradona, fue el partido más difícil de todos: “fue el partido más h… de p… del mundial…Pudimos ganarlo por goleada y terminamos pidiendo la hora con ese tiro de Ruben Paz... después de ese triunfo dije chau, ahora que venga cualquiera. Francia, Brasil, el que sea…Ya no tenía miedo”.
En Cuartos de Final, Brasil se quedó afuera por penales, el verdugo fue Francia. También quedaron en el camino el anfitrión y España. A la selección Argentina le tocó Inglaterra, nada más y nada menos. El recuerdo de la guerra de Malvinas estaba muy fresco y los argentinos tomaron el partido de una manera muy especial, casi como una revancha: “…antes de salir a la cancha contra Inglaterra todos sentíamos algo especial. Es lógico: como argentinos nos dolía lo de Malvinas. Y era lindo vengarse aunque fuera en un partido de fútbol…”
El partido quedó en manos de Argentina, el resultado fue un recordadísimo 2 a 1 con los dos goles más increíbles en la historia de los mundiales ¿su autor? “el Diez”: “Ya se…ya sé que todos estarán pensando en el gol, en el primero, ese que hice con la mano. Se han dicho tantas cosas, se han escrito tantas pavadas…la verdad es que no llegaba y me tiré con todo. Entró y salí corriendo como loco a festejar…Shilton protestó en seguida”.
“Después vino la obra maestra del terror. Creo que es un gol que va a quedar en la historia… a mí me ayudaron mucho Burruchaga y Valdano, que me acompañaron en toda la jugada. Entonces yo amagaba y seguía. Cuando salió el tiro, sentí que el grandote (por Terry Butcher) me metía una patada brutal, pero no me dolió. La emoción superó al dolor. Grité como loco…”
En semifinales, el rival fue Bélgica. Argentina ganó tranquilo aquel partido por 2 a 0 con goles de Maradona, sólo quedaba un partido y el rival era Alemania
La Final
“Lo que son las cosas…nadie había creído en nosotros, a lo mejor ni nosotros mismos antes de llegar a México. Y sin embargo estábamos en la final”
El partido se jugó el 29 de junio y lo comenzó ganando la selección con un gol del “tata” Brown y otro de Valdano. Después los germanos lo empataron a puro centro y cabezazo pero no les alcanzó: “…estaban muertos, no podían dar un paso más…cuando le puse la pelota, sentí que estaba el tercero. Burruchaga definió a lo grande”.
El resultado final fue 3 a 2 y la selección Argentina levantó su segunda copa del mundo. La anécdota del festejo final queda en palabras de “D10S”:
“En el vestuario empezamos a cantar y no paramos hasta Buenos Aires, yo creo. Cuando llegamos a la concentración del América, todos los jugadores nos dimos la mano y así hicimos la vuelta olímpica. En la cancha donde entrenábamos. Todos juntos, apretados, como el primer día. De sólo acordarme se me pone la piel de gallina…”

Personalmente, recuerdo el mundial de México con mucha nostalgia. El partido contra Italia lo habíamos escuchado en la escuela primaria junto a mis compañeros. Otros partidos los vi en la casa de un vecino y la final junto a mi vieja, en el sillón de mi casa, ¡con bandera de papel celeste y blanca!
Fuimos en el Fiat 125 del padre de un amigo hasta la estación de Lanús para festejar, la alegría que había en la gente era increíble. Han pasado ya 25 años de aquel recuerdo, ojala que muy pronto podamos volver a gritar ¡Campeones!

Ir a la 1° parte: http://www.elcocoliche.com.ar/2011/06/mexico-86-el-recuerdo-del-diez-1-parte.html

Corrección: Laura Beroldo (http://laura-exlibris.blogspot.com/)
Fuente: Revista El Grafico, Maradona, Diego, “Por todo esto ganamos el mundial…”, Buenos Aires, Editorial Atlántida, Buenos Aires, 1987.
Fotos: Gentileza Archivo del Diario La Nación.

miércoles, 22 de junio de 2011

México 86, el recuerdo del Diez (1° parte)

El mundial de México 86 significó para el pueblo argentino, la última gran alegría que pudo darnos el fútbol a nivel de selección. Aquel equipo que salía al campo de juego para comerse a sus rivales y que mantuvo un nivel de juego parejo contaba, además, con la presencia de un Diego Armando Maradona inspiradísimo, que se consagró como el mejor jugador del mundial.
Al cumplirse un año del logro, “el Diego” recordaba cada momento vivido en tierras aztecas, y lo compartía a través de la revista El Grafico. He aquí el recuerdo de México 86 de la mano del mejor de todos.


La Previa
La selección argentina arribó al mundial de México “raspando”. Esta afirmación quedaría en el imaginario social. Pero no fue tan así. Es verdad que el empate agónico de Ricardo Gareca, tras la guapeada de Passarella frente a Perú, depositó a la celeste y blanca en el mundial, pero también es cierto que Perú tenía un gran equipo y que Argentina ganó aquel grupo por sólo un punto. El segundo puesto obligó a la selección peruana a jugar un repechaje junto a Colombia, Chile y Paraguay. Este último fue el vencedor y, por ende, el cuarto clasificado junto a Argentina, Uruguay y Brasil. La selección cosechó 4 triunfos, 1 empate y 1 derrota (frente a Perú en Lima), con 12 goles a favor y 6 en contra. ¿Tan mala había sido la campaña?

Con respecto a los días previos al mundial, Maradona contaba lo siguiente: “Nosotros veníamos cacheteados, esa es la verdad. La clasificación, todo lo que se dijo y se escribió antes y después; lo cierto es que no teníamos una mano atrás y otra delante, teníamos las dos atrás, éramos náufragos…” pero la convivencia y el buen clima vivido durante la concentración formó un grupo fuerte: “Soy honesto: en esa época yo no me sentía campeón del mundo, pero de repente empezamos a crecer. Nos metimos en esa concentración del América y crecimos, crecimos todos. Habrá sido la convivencia, porque sabíamos que no había retorno, que debíamos jugarnos la vida.”

El Mundial. Fase de grupos
El primer partido jugado por la selección nacional fue frente a Corea del Sur. El resultado fue 3 a 1 a favor de Argentina, con dos goles de Valdano y uno de Ruggeri. Y “el Diego” lo recordaba así: “A Corea le ganamos bien, sin jugar brillantemente, pero era el debut y es comprensible que hubiera nervios. Además, ¡como me dieron esos coreanos h…de p…! Me daban sólo a mí. Lo tenían a Valdano que mide como dos metros y ni lo tocaban…”
Luego llegó Italia, el defensor del título, el resultado fue 1 a 1 con un lindo gol de Maradona. Los italianos se habían puesto en ventaja con un gol de penal: “Nos cobran ese penal infame, ese referí botón, porque es un botón… Es cierto que Burruchaga la toca con el brazo, pero no había peligro de gol, no había peligro de nada…”
La primera fase se cerró frente a Bulgaria con un 2 a 0 contundente, gracias a los goles de Valdano y Burruchaga: “Nos quedaba Bulgaria, pero la verdad es que no le temíamos… ¿saben dónde supe que el partido estaba ganado? Cuando salimos por el túnel rumbo a la cancha…Nosotros íbamos en fila pero gritando, golpeándonos brazo a brazo…ellos nos miraban y yo les note la cara de miedo. Habrán pensado: estos nos pasan por encima…”


La selección estaba afiladísima, los fantasmas de las eliminatorias y la primera fase del mundial habían quedado atrás. De aquí en más, el equipo de Carlos Salvador Bilardo intentaría sacar chapa de campeón. Lo mejor estaba por llegar…

Corrección: Laura Beroldo (http://laura-exlibris.blogspot.com/)
Fuente: Revista El Grafico, Maradona, Diego, “Por todo esto ganamos el mundial…”, Editorial Atlántida, Buenos Aires, 1987.
Fotos: Gentileza Archivo del Diario La Nación.

jueves, 9 de junio de 2011

Miguel Mateos, Rockas Vivas y un grito de libertad

"¿Y estos quiénes son?", fue la pregunta recurrente de buena parte de las 150.000 personas que se dieron cita el verano de 1981 en el estadio de Vélez Sarsfield. Ocurre que aquellas noches ¡tocó  Queen en Argentina! Y de teloneros aparecieron unos muchachitos que no los conocía nadie. Habían conseguido aquella oportunidad, gracias a un concurso de bandas de rock amateur, que los consagró como ganadores. ¡Ni siquiera habían editado un disco! Pero a partir de aquella noche, Miguel Mateos condujo aquel sueño adolescente llamado Zas, y lo condujo bien lejos…
Gracias a aquella presentación, un productor llamado Oscar López los convocó para grabar su primer disco titulado “ZAS”. Luego llegarían “Huevos” y “Tengo que parar”. Aquella trilogía terminó resumida en “Rockas Vivas”, un hito en el rock argento.
“Rockas” fue grabado en vivo en abril de 1985, en el Teatro Coliseo. Los integrantes de la banda eran: Miguel Mateos, en voz, teclados y guitarras, Raúl Chevallier, en bajo, Eduardo “chino” Sanz, en guitarras, Julio Lala en teclados y Alejandro Mateos, en batería y percusión.
El disco fue, digamos, un tanto particular. Desde la portada, donde se ve a un Mateos tocando la guitarra con la mano zurda, hasta el orden de los temas.
El lado A arranca con “Perdiendo el control”, un tema nuevo grabado en estudio, que es seguido por “Solo una noche más”, otro tema nuevo pero tocado en vivo. Se suceden “Va por vos, para vos”, el primer hit que se difundió del disco debut y “Tirá para arriba”. Este último culmina con la voz de Miguel despidiéndose del público, ¿qué cosa rara no? ¿el fin del lado A parece ser el fin del concierto? Lo cierto es que “Tirá” se convirtió en un clásico de los 80. La letra “representa la alegría de haber recuperado los derechos que habían sido perdidos por la dictadura militar y la alegría de iniciar un camino democrático” recordaba Miguel Mateos. Me pregunto: ¿Quién no recuerda esta estrofa?: “alguien tira para abajo, y yo me trato de zafar. Alguien que grita: "¡es de los nuestros!”, alguien que lo va a golpear. Pero venga lo que venga para bien o mal”.
El lado B es un popurrí de cuatro temas, cuyo denominador común nos remonta a la época de la dictadura militar. En “Un poco de satisfacción”, decía: “Quiero votar dos presidentes, quiero un país muy, muy diferente”, luego “Extra extra”: “Puedo invitarte a Obras, en este tiempo nos han hecho olvidar que en este país se puede ser feliz”.  El tercer tema enganchado era “Un gato en la ciudad”: “La noche está más peligrosa que ayer, no quiero desaparecer” y termina el popurrí con “En la cocina, huevos”. Respecto a este tema, que dio nombre al tercer disco de la banda, Miguel opinaba que: “Huevos, es un álbum que salió en plena dictadura militar y era como una respuesta, un grito desgarrado, pero muy firme y muy poderoso para que volviera la libertad y las instituciones a la Argentina. En uno de los párrafos de la letra dice: “Si pasan música nacional no es que se hayan dado cuenta que la cultura de un país, está en su gente y yo sé que aquí hay polenta!” El final del disco quedó en manos de “Un mundo feliz”, otro tema nuevo grabado en aquellas noches en el Coliseo y que para no desentonar con el resto, manifiesta: “Yo no quiero tanques rojos avanzando por mi barrio, una mañana”.
Más allá de su temática, es necesario reconocer que “Rockas” marcó para siempre a buena parte de la juventud ochentosa argentina. No caben dudas de que tuvo llegada. Las ventas del disco fueron monstruosas en aquel entonces. No pude encontrar certezas sobre cuál es la cifra verdadera, lo cierto es que fueron más de 200.000, aunque encontré críticos que hablan de casi ¡500.000 discos vendidos!!
Hace un buen tiempo sostengo que se puede estudiar la historia a través de los discos de rock, en este caso, bien podría servir “Rockas vivas” para ilustrar aquella época. Por supuesto que habría que acompañarlo de algunos discos más, de artistas como Charly García o León Gieco entre tantos, y la lista sigue…

Corrección: Laura Beroldo (http://www.laura-exlibris.blogspot.com/)
Fuente: Los dialogos de Miguel Mateos fueron extraidos del DVD "Salir Vivo" del año 2002.

jueves, 26 de mayo de 2011

El Pucará de Tilcara, la fortaleza de piedra

Cuando se llega a la Quebrada de Humahuaca se abre ante nuestros ojos un paisaje muy distinto al que se viene disfrutando desde la salida de San Salvador de Jujuy.
Y ese paisaje es maravilloso, colmado de colores y formas montañosas únicas. La quebrada comienza en el pueblo de Volcán y termina en Tres Cruces. Tiene una longitud total de unos 170 Km. de largo y durante su recorrido encontramos una serie de pueblos muy pintorescos. Cada uno tiene lo suyo, ninguno es igual al otro. La conformación étnica de los pueblos de la Quebrada es muy variada, la mayoría pertenece a la familia de los Omaguacas. Y digo familia, porque dentro de este grupo encontramos Tilcaras, Purmamarcas, Tumbayas, Ocloyas, Uquias, entre otros.
Los Tilcaras se distinguieron del resto de sus vecinos gracias a su famoso Pucará. Si bien existieron varios parecidos a éste, ninguno alcanzó la magnitud que tuvo el tilcareño. Como consecuencia de su ubicación estratégica, el sitio dominaba el paso obligado de las caravanas de comerciantes que se dirigían por la quebrada hacia Bolivia y Salta. En Runa Simi (quechua), la palabra “Pukará” significa fortaleza y se refiere a su ubicación en lo alto de un cerro de difícil acceso. La vista desde el punto más alto es sencillamente increíble, se puede contemplar de un vistazo toda la fisonomía quebradeña del lugar. Imagino que era una tarea más que difícil para los invasores caer de sorpresa allí…
Las construcciones de la fortaleza eran de piedra, con techos de barro y paja sobre tirantes de cardón. Había sectores de viviendas, corrales, sectores de culto y cementerio (necrópolis). En la falda sur existía un basurero y cada lugar estaba comunicado por caminos.
Los Tilcaras eran pastores y agricultores y generalmente vivían en paz con el resto de los pueblos de la quebrada. Uno de los últimos caciques de Tilcara fue Viltipoco, que habitaba en Purmamarca y había conseguido aliarse con  los Diaguitas, Apatamas, Chichas y Churumatos. Esta alianza se realizó para hacerle frente al invasor español que acechaba desde San Salvador de Jujuy. Lamentablemente, Viltipoco fue apresado una noche en que el gobernador Francisco de Argañarás cayó de sorpresa en Purmamarca al mando de veinticinco hombres bien armados.
A partir de allí, ocurrió lo que todos conocemos: esclavitud, saqueo y exterminio de los pueblos del Noroeste argentino que habitaban la Quebrada de Humahuaca.
En el año 1908, comenzaron las investigaciones en el Pucará, los arqueólogos J.B Ambrosetti y S. Debenedetti e hicieron una primera restauración del lugar. Luego, en 1948, el Dr. E. Casanova retomó el proyecto y continuó el trabajo emprendido en 1908.
La Quebrada de Humahuaca fue declarada Patrimonio Cultural y Natural de la Humanidad en julio de 2003 por la Unesco. Actualmente viven allí, descendientes de nuestros pueblos originarios que mantienen viva su cultura y siguen dotando de vida aquel espacio único en la tierra. Corren con ventaja, son muy amigos de la Pachamama

Agradezco a Sole Blanco, Natalia Castro y Dario Altobelli por cederme las fotos que utilicé para realizar el video, GRACIAS!! 

Corrección: Laura Beroldo: (http://www.laura-exlibris.blogspot.com/)
Fuentes: ROSSI, Juan José, Historia, identidad y culturas originarias de la Argentina, Galerna, Buenos Aires, 2008. VICAT, Mariana, Caciques, Ed. Libertador, Buenos Aires, 2008. Museo Arqueológico Dr. Eduardo Casanova, Tilcara- Jujuy.

sábado, 14 de mayo de 2011

Foto Síntesis: El "Che" Guevara en Uruguay



La foto fue sacada durante la visita de Ernesto "Che" Guevara a Uruguay en el mes de agosto del año 1961. En la ciudad de Punta del Este se llevó a cabo la Conferencia del Concejo Interamericano Económico y Social (CIES), que dependía de la Organización de Estados Americanos (OEA).

El "Che" arribó a aquel país como Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba. Los días 8 y 16 de agosto pronunció sus discursos y se abstuvo de firmar la denominada “Carta de Punta del Este”.

Un par de días después, el 18, pisó por última vez el suelo argentino. Se entrevistó de manera secreta con el entonces Presidente de la Nación, Arturo Frondizi. Según lo relatado por Frondizi: “tuvimos una charla absolutamente a solas, que duró aproximadamente unos setenta minutos. Cuando abordamos el tema de la posibilidad de elaborar algún tipo de status de convivencia con Estados Unidos, me hizo notar que lo consideraba improbable por la resistencia de los grupos más duros del país del Norte”.

Luego, Guevara visitó a una tía que se encontraba enferma y partió nuevamente hacía Uruguay, desde donde volvió a tomar un avión hacia Brasil.

Estuvo en Argentina cuatro horas, nunca más volvería a la patria que lo vio nacer. Aunque él mismo se encargaría de afirmar muchas veces, que tenía una patria mayor, toda la América, desde el Rio Bravo, en el Norte, hasta la Patagonia, en el Sur. 

Foto: Gentileza del Archivo del Diario La Nación

domingo, 8 de mayo de 2011

Guns N’ Roses – Forajidos en Buenos Aires

En el año 1992, los Guns n’ Roses se presentaron en el estadio de River Plate los días 5 y 6 de diciembre. En aquella oportunidad, su llegada al país fue más que escandalosa, o por lo menos, algunos medios de comunicación se ocuparon de que así fuera.

Repasemos: “dijeron” que Axel Rose había quemado la bandera argentina durante un recital en la ciudad de ¿París?, también “dijeron” que cuando el mencionado artista pisara el suelo argentino quemaría sus botas porque ¿odiaba nuestro país?
En una entrevista a Axel que pudimos ver por Telefe, él mismo se encargó de declarar: “no sé quién dijo eso, yo preferiría quemarlo a él”. A mí lo único que me queda picando es ¿por qué no lo acusaron de pirómano ante tales hechos?

La cuestión es que los “gansos” (así los llamó buena parte de los medios), se alojaron en el Hotel Hyatt y a raíz de lo que “dijeron”, un grupo de “nacionalistas” se enfrentó a los fans en la puerta del hotel. Pedían que la banda se fuera del país, mientras entonaban el himno nacional y arrojaban huevos a los fans (no puedo creer lo que estoy escribiendo).

Lamentablemente, aquel día de enfrentamientos, una chica de 16 años de edad salió al aire en un noticiero comentando que los Guns eran su vida. Al llegar a su casa, tuvo una discusión fuerte con su padre, quien había visto las noticias y le prohibió que fuera a los recitales. Esa chica tomó la triste decisión de quitarse la vida con un revólver. Luego su padre también lo haría al verla desplomada en el piso de su habitación.

Más allá de este hecho desgraciado, la polémica ya estaba instalada, los Guns n’ Roses eran, digamos, algo así como el anticristo. Tal es así, que hasta el mundo de la política se lanzó a los micrófonos y mostró su postura frente a lo que “dijeron”. Uno de esos políticos fue el entonces Presidente de la Nación, Carlos Saúl Menem.

Menem se despachó con estas declaraciones: cuando le consultaron por los recitales opinó que “lo lógico hubiera sido prohibir los recitales, pero esto, en el mundo, con toda seguridad hubiera servido para que nos criticaran y nos tildaran de autoritarios”
Entonces, ¿qué hay que hacer frente a estos acontecimientos? “lo mejor es no ir a los recitales. Que canten solos” y además: “la policía federal va a estar allí, pero si yo fuera padre de adolescentes no dejaría ir a mis hijos a ese recital”
No contento con esto, el presidente lanzó: “a los que traen a los artistas, que tengan mucho cuidado en la elección de estos grupos, que son verdaderos forajidos” y los definió como un grupo “reñido con la moral y que deja mucho que desear con la ética y las buenas costumbres”.

Aclaro: la palabra “forajido” según la Real Academia Española es definida como: “Delincuente que anda fuera de poblado, huyendo de la justicia”, todavía no sé cómo ajustar a los “gansos” en esta definición…

El operativo de seguridad montado en aquellas dos noches fue de 2.100 policías, además actuó la Secretaria de Informaciones del Estado (SIDE). El saldo de la primera noche fue de 50 ebrios detenidos en las proximidades del estadio…

Guns N’ Roses regaló dos recitales maravillosos que quedarán en la memoria de las más de 90.000 almas que se dieron cita en River durante los conciertos. Unos meses después, en julio de 1993 volvieron a tocar en Buenos Aires, pero ya sin polémicas ni muertes que lamentar. ¡Que sea Rock!



Corrección: Laura Beroldo (http://www.laura-exlibris.blogspot.com/) 
Fuente: Diario Popular, Los Guns "rompíeron" el monumental, 06/12/1992, Buenos Aires.

sábado, 23 de abril de 2011

Juan Baigorri, el mago de Villa Luro

El ser humano se ha destacado a lo largo de la historia como un hacedor de inventos. En varios planos de la ciencia y la tecnología ha sorprendido al resto de los mortales con sus grandes hallazgos. En la Buenos Aires de la década del 30, un señor que aseguraba ser argentino (aunque no lo era) sorprendió a más de uno con “una máquina que hacía llover”
De acuerdo a su certificado de nacimiento, Juan Pedro Baigorri nació un 4 de enero de 1892 en San José, Uruguay. Presuntamente se había recibido de ingeniero en la Universidad de Milán y había recorrido el mundo trabajando como técnico independiente. Su labor era la exploración de los suelos en la búsqueda de aguas subterráneas y minerales.
Trabajaba con una maquina que él mismo había diseñado, y el éxito en su trabajo llamó la atención del gobierno argentino, que procedió a contratarlo. Cuando llegó a Buenos Aires se fue a vivir a una casa en el barrio de Villa Luro y en cuyo altillo montaría su laboratorio.
Con el paso de los años experimentó con su máquina y llegó a la conclusión de que podía generar con ella, algo más que la búsqueda de aguas. Y esta conclusión llegó al notar que cuando ponía en funcionamiento la máquina, algunas lluvias “ligeras” se abatían sobre el terreno en el que se encontraba trabajando. Decidió entonces ir en la búsqueda de una institución que apoyara sus experimentos. Recurrió al Ferrocarril Central Argentino y recibió el visto bueno de su gerente, quien envió como representante de la empresa al ingeniero agrónomo Hugo Miatello (h).
Baigorri y Miatello viajaron a Santiago del Estero entre noviembre y diciembre de 1938 para realizar algunas pruebas. Fueron dos viajes; ¡en el segundo, Baigorri desató un caudal de lluvia de 60 milímetros  afectando a las localidades cercanas que tuvieron récords de lluvias!
Cuando Baigorri y Miatello regresaron, fueron recibidos por una multitud que llevó en andas al Ingeniero, desde la estación de trenes de Retiro hasta la Torre de los Ingleses. El diario Crítica se hizo eco de los acontecimientos y comenzó a tratarlo como a una especie de celebridad.

Por supuesto que la polémica no tardó en llegar. Y el puntapié inicial lo dio el Director de Meteorología, Alfredo Galmarini. En declaraciones a Crítica, trató de manera irónica y quitó crédito a los acontecimientos de Santiago del Estero. Baigorri era una persona tranquila, de perfil bajo, sin embargo le contestó a Galmarini con la siguiente declaración:
“Como respuesta a las censuras de mi procedimiento, regalo por intermedio de Crítica, una lluvia a Buenos Aires para el 3 de enero de 1939”. Acto seguido hizo llegar a Galmarini un paraguas acompañado por una nota que decía: “para que lo use el 3 de enero”.
El duelo estaba planteado, en pocos días la ciudad comenzó a dividirse en bandos. Por un lado, los que creían en el invento de Baigorri y por el otro, los que estaban a favor de las declaraciones de Galmarini. En la calle se comenzó a hablar de “llovistas y antillovistas” y en los diarios de “secos y mojados”. El Servicio Meteorológico había anunciado para el día 3 de enero, cielo despejado.
El 30 de diciembre, el ingeniero puso en funcionamiento su máquina “mágica”. Durante el transcurso de su trabajo, Baigorri llamaba a LR1 Radio El Mundo para contar la evolución de su experiencia y recibía una guardia casi permanente del Diario Crítica. Tras cuatro días de trabajo, durante la noche del 2 de enero, las nubes empezaron a concentrarse sobre la ciudad. Baigorri cenó, revisó la máquina, la acarició y se fue a dormir.
El 3 de enero de 1939 la Ciudad de Buenos Aires amaneció con una lluvia torrencial y el Diario Crítica levantó el brazo del vencedor, proclamando en su tapa y con letras grandes:
“Como lo pronosticó Baigorri, hoy llovió”

Quiero agradecer a Diego Huberman por la buena onda. Recomiendo su libro “Baigorri hacía llover” que sirvió de fuente para este articulo. El autor realizó una investigación en donde el acontecimiento y su contexto histórico confluyen de manera maravillosa.
Al día siguiente de terminar de leer el libro, le escribí a Huberman. Casualmente era su cumpleaños, y era 23 de marzo, Día de la Meteorología. Además se conmemoraba un nuevo aniversario de la muerte de Baigorri y como no podía ser de otra manera, llovía…
Corrección: Laura Beroldo (http://www.laura-exlibris.blogspot.com/) 
Fuente y fotos: HUBERMAN, Diego, “Baigorri hacía llover”, Ediciones La Buena Nueva, Buenos Aires, 2008.